Blog

Por qué los adultos debemos dormir 8 horas

A lo largo de nuestra vida dedicamos una gran parte de nuestro tiempo al descanso. Aunque parezca innecesario, dormir es muy importante. Y si reflexionamos sobre el tema, llegaremos a la conclusión de que casi un tercio de nuestro ciclo vital lo pasamos durmiendo. Aunque puede darnos la sensación de ser una actividad inútil, se trata de una función muy importante de nuestro organismo. Gracias al sueño, nuestro cuerpo es capaz de recuperarse del cansancio físico y psicológico. ¡Te lo contamos!

Seguramente siempre has oído hablar sobre que dormir bien es algo muy importante, aunque no sabes muy bien la razón. La explicación radica en el bienestar, un estado físico que depende en gran medida de nuestro ritmo biológico. Este es un proceso con que todas las personas contamos y que se corresponde con el ritmo de vida que llevamos habitualmente. Dicho de otro modo, todos los individuos cumplen con un patrón de tiempo de sueño y de vigilia que está relacionado con las horas de luz del entorno y al que se adapta.

Este ritmo biológico, también llamado ritmo circadiano, actúa como reloj que regula las funciones fisiológicas de nuestro organismo en un ciclo que depende de nuestro horario solar, es decir, durante unas veintidós cuatro horas. Gracias a este proceso nuestro cuerpo es capaz de regenerar los tejidos, llevar a cabo la actividad hormonal o hacer funcionar la red neuronal de forma correcta. Cuando el período de descanso se rompe o no se realiza como de forma habitual, el ritmo biológico queda alterado y genera efectos físicos y psicológicos sobre nuestro cuerpo y nuestra mente. Por ejemplo, al realizar un largo viaje en avión puede sufrir el jetlag, una consecuencia que modifica nuestro horario de sueño y nos puede llegar a producir cansancio, desorientación e insomnio.

La función reparadora del sueño

Cuando dormimos, puede parecer que de alguna manera desconectamos de la realidad. Sin embargo, nuestro organismo no deja de funcionar y aprovecha estos momentos para realizar tareas que no puede hacer mientras estamos despiertos. Algunas de estas son la regeneración tanto física como psicológica y la rehabilitación de nuestras funciones vitales:

En lo que respecta al ámbito físico descansamos para recuperarnos y levantarnos con más energía, además de aliviar los dolores que podamos arrastrar. Explicado de una forma más precisa, nuestro cuerpo inicia un proceso de recuperación del equilibrio energético habitual, crea nuevas hormonas, regenera los tejidos dañados y oxigena las células.

Por otra parte, cuando dormimos el sueño también nos ayuda a mantener nuestro peso corporal, mejora la salud cardiovascular y regula la tensión arterial. Al finalizar el descanso, la persona recupera la coordinación física y la actividad psicomotriz que pierde a lo largo del día estando despierto.

Por lo que respecta al ámbito psicológico, el sueño nos ayuda a poner en orden toda la información recibida durante el día. Se regula la memoria, la capacidad de aprendizaje, la concentración y se recupera el equilibrio emocional.

A pesar de que cada persona tiene sus propios hábitos de sueño, durante la etapa adulta es recomendable dormir entre 7 y 8 horas diarias. Al no hacerlo, al día siguiente el individuo sólo será capaz de trabajar al 60% de sus capacidades y no contará con un bienestar físico y emocional adecuados debido a un mal descanso.

Con el fin de contar con un buen nivel de salud es recomendable establecer rutinas que nos permitan disfrutar de un buen descanso. ¿Sufres problemas con el sueño? Ponte en contacto con nosotros y te asesoraremos de cómo solucionarlo.